sábado, 9 de abril de 2011

AYER Y DESPUÉS


He recordado aquella frase absurda que alguien muy querido repetía, mirando sus nuevos cielos: “no es como aquel de mi pueblo, allí había muchas más estrellas brillando en las noches, muchísimas más”.
Sin embargo, en estos momentos se me ha ocurrido pensar, que es posible que esas palabras encerraran una verdad que se alejaba del firmamento, para adentrarse en las raíces de los árboles, en las piedras y tejas de las casas, en las caras de las gentes, en las manos de otros seres amados. En aquellos aires casi perdidos por las distancias.
No eran menos las estrellas, que la luz de la ciudad disimulaba, eran otras las queridas vivencias que apagaban destellos retorciendo impresiones.
Ayer tarde se produjo el, ya eterno, encuentro entre antiguas amistades que, felices, compartieron dolores, anécdotas, recuerdos y muchas alegrías sembrando cafés y refrescos. Las canas, disimuladas con maestría, asomando en las sienes de todas y algunas neuronas vagando en pos de los años pasados. Y se rieron y, también, algunos ojos se empañaron mientras los dedos, todavía ágiles, expeditivos y prestos, corrieron a secar el agua salada porque, pensaban que, para eso, todas compartiamos la belleza de la Ría. Siempre, empero, habrá cosas nuevas para regalar risas y miradas, incluso indecisas ternuras y, siempre también, con absoluta satisfacción.
Pero ahora estoy triste. Así he mudado porque las Parcas han vuelto a rodear los muros de mis quereres y dentro, muy dentro, el vacío, la incertidumbre, el miedo y el rechazo, forjan cadenas, no de ADN, sino de tristes grises que cambian intensidades y sentimientos.
Esa es la realidad, la intangible, pero también la que penetra por los poros, llegando al flujo sanguíneo con osadía, machacando, como si de una infección burda y agresiva se tratara. Golpeando sonrisas, acariciando palabras y roces. Hiriendo.
En cambio, mañana, una pequeña celebra sus poquísimos años y yo estoy invitada a compartir la alegría, la merienda y la celebración. De nuevo, una tímida sonrisa asoma.
Celebramos las ausencias o dolores, con lágrimas de suspiros y compañía y las permanencias o alegrías, con compañía y con gritos alegres del corazón.
Son, quizá, los dolores y risas que no son.
Como los que encierran, los ausentes colores de una hermosa fotografía en blanco y negro.

Imagen de Elia Fuentes, Seix0, Xalundes: "Tempus fugit..." (Ver márgen).

Nota, para aclarar que iba a poner la misma fotografía en blanco/negro, pero es que ésa...

16 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Me conmueves.
Ahora mismo te daría un abrazo interminable.
Ojalá que los tristes grises se olviden de ti.

Besos.

Susi DelaTorre dijo...

Te he leído, encontrando algún reflejo de mí, en tus palabras.

Me prendí de tu fotografía... (Felicitaciones a Elia, Fotógrafa)
mientras pensaba en los antes...

¡Un saludo con abrazo!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Fotografías en blanco y negro, que cristalizan las pasiones. Sellándolas, dejándolas para la eternidad.

Saludos

Manel Aljama dijo...

A final de mes también tengo una reunión de esas donde los ojos se humedecen, las canas ya no se dismulan, porque el tinte las delata o porque como en mis caso no están gracias a la podadora del barbero :D También nos acordamos de los que no están. Nos reuniremos más veces y volveremos a estar juntos.
besitos.
(sigo escuchando Requiem de Mozart) ¡Qué casualidad!


PS: me ha encantado una foto en b/n de Elia (la de Lisboa)

De cenizas dijo...

Entre el ayer y el mañana... ¡estamos en el hoy! :)


besos

Chus dijo...

Despues de leer tan hermoso texto, me pico la curiosidad y quise ver esa foto en blanco y negro, que por cierto me ha encantado, y cuanta razón tienes al decir que: «Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra» tan bellas palabras son dignas de un poema.
Un abrazo y buen domingo

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola amiga mía:

Anuque la Dama del Alba o La Parca, como queramos llamarla, se lleve a nuestro seres queridos, en nuestra mem´roia siempre queda un roinconcito para ellos, para que recordándo sus vivencias, están siempre con nosotros.
Y en esta dimensión, disfretemos de los pequeños momentos y felices de nuestra vida, como es disfruta del cumple y la algría de los niños/as.

Me ha conmovido tu escrito.

Besos, Montserrat

ana. dijo...

Anita...es verdad que cuando miramos el cielo despues de muchos años parece que nos hubieran robado alguna estrella...sin embargo, creo que son las que se quedaron abrigaditas en nuestro corazón. Te abrazo, fuerte, fuerte.

Marisa dijo...

Estos días estamos todos un poco
tristes secando alguna lágrima
y acariciando recuerdos.
Así, enlazando alegrías con
tristezas vamos andando
camino.

Un abrazo muy,muy fuerte.

FEDERICO dijo...

NO SIEMPRE ESTAN BIEN DISIMULADAS LAS CANAS, NI SON TAN ALEGRES LAS FIESTAS INFANTILES CUANDO SE ESTA SIGUIENDO UN REGIMEN.

DISFRUTA CON TU PELO BLANCO (O SIN EL) Y SIENTE LOS PLACERES DE UNA BUENA MESA GALLEGA PREPARADA CON TANTO CARIÑO.

AH, LA FOTO EXTRAORDINARIA, AUNQUE VINIENDO DE QUIEN VIENE NO ME SORPRENDE.

Concha López Fernández dijo...

Que sería de nós se non tivésemos pasado e futuro? Apenas un triste presente!

Bicos.

Aldabra dijo...

la vida siempre son alternancias, no disfrutaríamos de las alegrías si antes no supiéramos lo que son las tristezas por eso debemos pasar por todo y sobreponernos lo mejor que podamos...

biquiños fortes.

Roberto Esmoris Lara dijo...

gira la vida en el alma, A veces noria pesada y a veces brisa. Yo miro siempre tu cielo, lleno de estrellas.
Que te llegue mi abrazo, compañera.
bicos

De cenizas dijo...

Me he identificado totalmente con lo que has dicho.
Los círculos siembre se acaban cerrando. ¿O es una espiral al final de la cual siempre nos quedamos solos?


besos

Froiliuba dijo...

ya sabes, días de luto, días de cumpleaños, la vida es así
y asi debe ser esperemos que por mucho tiempo
bicos

RosaMaría dijo...

Días de vida, con todos sus componentes, te abrazo con todo cariño y ternura para acompañarte en tristezas y alegrías. Beso.