sábado, 12 de junio de 2010

AL COMPÁS DEL DÍA. SUSPENDIDA EN LA MÚSICA.


Asomaron primero unos preciosos acordes de otro continente que enardecen mis sentires. África, inventada por la imaginación mía, siempre regalada y añorada; su ritmo, sus ecos, incluso alguna fragancia soñada en distintos tonos de piel.
Pero luego llegaron otros más dulces y cercanos de una ocarina azul, aquella que quizá mi padre tañía en la memoria de otros.
Mientras, mis miradas volaban tras las notas y palpitaban con el profundo sonido del un chello que, invadiendo el ánimo de manera pausada pero intensa, produce sosiego.

Calma y sentimiento.

Esta mañana gris de domingo primaveral, no deseo música clásica; hoy me siento cercana a la tierra, a la claridad de un sol remiso, al batir suave y persistente de las olas, al aroma de los mares, a a luz atreviéndose a asomar tras aquellas nubes, pero creando láminas preciosas, precisos cuadros de rostros y gestos abarcados.

Sólo piel de cada día.

Hoy me siento terrenal, pegada al suelo, a las notas cercanas que no necesitan especial atención porque penetran por los poros, alegrando sentidos. Tan eternas como las otras. Preciosas en armonía y sencilla belleza.

Conocidas supervivientes.

Hoy soy un poco más humana que ayer y los ecos me traen ahora notas celtas en dulces voces de mujer, de catedrales románicas que osaron regalarnos instrumentos y oraciones en pórticos gloriosos.
La música me acerca a todo y mi tacto se presta para atrapar su sentir y su recuerdo.
En una mañana gris de domingo primaveral, presto mi sonrisa agradecida por tantas músicas sentidas, vibrantes, amigas.
Y mis árboles se mecen al compás de los sueños provocados.

Imagen: "Sutilmente suspendidas", Elia Fuentes, Xalundes, Seixo.


21 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Cada vez que te leo me abstraigo de lo cotidiano,tienes una bella manera de exponer tus ideas, es fácil dejarse llevar por tus metáforas...Retomando tu escrito, la música se inserta en uno de los más poderosos sentidos humanos, ya lo sentían así los egipcios que pensaban que por la oreja derecha entraba la vida, son los oídos los que nos conectan con la maravilla de la naturaleza, nada como el sonido ronco de las aguas rompiendo las rocas, del sibilante gemido del viento, de las voces más amadas, del murmullo de miles de insectos que labran la tierra, nada como el sonido del silencio cuando escribimos...
Muy bella entrada, un beso.

TORO SALVAJE dijo...

Que placer da el leerte.
Hay que hacerlo poco a poco.
Deleitándose en cada frase.
Lo que escribes es música para mis ojos.

Besos.

Manel Aljama dijo...

Me he aficionado tanto a tus textos que se me hace muy largo el tiempo entre una entrada y la siguiente en tu blog. Y, ahora que escribo menos por motivos de salud, lo que verdaderamente tengo es "mono" de lecturas tan intimistas y agradables como las tuyas.
bicos

Lasosita dijo...

Qué hermoso texto... hace enlace con tiempos y brisas cálid@s...

Saludiños.

( Preciosa fotografía )

La sonrisa de Hiperión dijo...

Claro oscuros de semi-corcheas, pasan por oido...

Saludos y un abrazo.

Chousa da Alcandra dijo...

Amosas moita sensibilidade (ten tino, non cha vaiamos veer toda!!!!). Eso de porlle cor á ocarina e recoñecer que percibes o tacto das notas moloume moito.
Agora mesmo eu síntoma acariñado pola arpa de Luar na Lubre, mentras tento palpar a suavidade do vestido que leva Sara Vilas...

Bicos provocados

WHO dijo...

África principio y destino de nuestros sentimientos y fantasías.
Un beso muy elegante, Who.

Marisa dijo...

Ese batir suave de
las olas en mañana
de domingo ya suena
a música celestial,
y la forma tuya de
narrar es capaz de
hacernos sentir esas
notas vibrantes.

Biquiños

SaiKo dijo...

Me gusta mucho cómo describes tus sensaciones y emociones.
La descripción de los paisajes también ha sido estupenda.

Por cierto, yo siempre quise tener y aprender a tocar una ocarina. O en su defecto, me conformo con una armónica. Pero de momento, ni una cosa ni la otra.

anabel dijo...

Música son tus palabras para mí siempre que te leo. ¡qué bonito este texto, corazón!

:)

paideleo dijo...

A verdade é que estamos tendo un tempo máis acorde coa tradición celta que coa africana.

Gala dijo...

Me encanta como nos haces sentir lo que escribes.

Te felicito por la forma tan sencilla de narrar tus sentimientos.

Un gran beso

Aldabra dijo...

Me gusta esto que escribes: "hoy me siento cercana a la tierra, a la claridad de un sol remiso, al batir suave y persistente de las olas, al aroma de los mares, a a luz atreviéndose a asomar tras aquellas nubes, pero creando láminas preciosas, precisos cuadros de rostros y gestos abarcados."

Y pienso: "!que curioso!". Hoy el pequeño fragmento del cuento que he dejado en mi blog va parejo a lo que describes en tu texto. Las emociones y sentimientos que nos produce la naturaleza, el sentirnos cercanos a ella.

Te dejo el enlace del cuento completo para que lo puedas leer. Es muy cortito (40 págs.) y creo que te gustará:

http://www.dad.uncu.edu.ar/contenido/skins/dad/download/El%20Caballero%20De%20La%20Armadura%20Oxidada.pdf

Este libro me lo recomendó un amigo y fui a comprarlo a una librería. Al salir necesitaba dinero y fui a un cajero, justo al lado de la librería. Y allí me lo dejé. Dos minutos más tarde de haber salido del cajero volví pero ya no estaba. Y al final lo descargué y lo imprimí. Creo que es muy ilustrativo de lo que somos las personas y nuestras corazas.

biquiños,

AROBOS dijo...

Un texto perfecto, una descripción de situaciones y sentimientos cargada de poesía.

Anhermart dijo...

Tienes una sensibilidad para ver y transcribir las sensaciones que recibes que provoca envidia.
Enhorabuena.
Besos

Inés dijo...

Armonía en tus palabras que suenan como la música que te acompaña en la mañana gris del domingo primaveral.
Bicos

PD.Vos en primavera y yo casi en invierno, con frío y nieve ;)

ana. dijo...

Bailemos descalzas, entonces, querida amiga. Los pies desnudos sobre la tierra y el sonido del mar entre los árboles.

Un abrazo fuerte. Gracias por tu dulzura, siempre.

Manuel dijo...

Con lo difícil que es narrar las sensaciones, y vas tú -tenías que ser tú- y lo bordas.

Ana, la mujer y amiga de los sentires.
Un beso.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Fonsilleda. Ya echabva de menos tus escritos y los he ido a buscar.
Y ¡ay despistada de mi!.

Me había pasado por alto, este tan hermoso que habla de tu padre, de la música, de los árboles...
Aunque sea un poco retrasados te mando mis biquiños, Montserrat

RosaMaría dijo...

Suele producirse esa sensación de éxtasis al influjo de la naturaleza, de lo agreste. Es universal ese sentir. Lo más maravilloso que todo está en tí misma y lo expresas en cada recuerdo y en cada sensación con verdadero arte.Besos

Zoe dijo...

tengo tanto atrasado que leer, dame tiempo porque lo que tu escribes no puedo leerlo de un tirón...me zarandea y a veces me emociona , me anuda el estomago y el sentimiento y el sentir me estremece , debo leerlo en porciones para que sean bien digeridas tus palabras y no me atolondre , ni la piel , ni la emoción que me transmites , hoy leí algo...pero sabes que seguiré haciéndolo...

bicos