viernes, 12 de febrero de 2010

ES MENESTER

Desde hace una temporada tengo la sensación de que mis letras se repiten, de que cada palabra nueva que escribo, ya fue vaciada en la pálida hoja de un cuaderno imaginado, una y mil veces. De que de mi magín, no sale nada que no haya dicho ya o que merezca la pena ser plasmado.
Lo inmediato, es continuar pensando que de dónde tomé la idea de que yo tenía algo relevante o con un mínimo de atractivo, gracia y encanto, para que valiera la pena algo tan noble como el reflejo y permanencia de su sombra en una pantalla. O en un papel.
Seducción que sería necesaria, sigo reflexionando, para que alguien se acercara a leer y lo hiciera con satisfacción, porque lo escrito le proporcionara una agradable compañía durante unos minutos, repuestas a sus preguntas, imágenes, sentimientos o sonidos buscados. Incluso algún tipo de silencio o destello, inasibles pero hermosos.
Terrible imagen la que se está haciendo hueco en mi estómago sin protección. Una, que carece del toque preciso para que me tome el trabajo de trasladarlo y que se apoya en todos los que, sin coacción y sin ese extraño deber que parece que nos imponemos por buena vecindad; el que utiliza lo que la buena educación dice acerca de devolver visitas, contestar misivas, ser hospitalario y generoso o cualquier otra norma, no escrita pero sabida y absorbida por seres biempensantes y generosos. Tremenda oquedad la que veo y siento.
Es decir, haciendo uso de las manidas pero muchas veces certeras frases hechas, quién me ha dado “vela en este entierro”. A mí, que ni siquiera he pasado por un velatorio decente.
Sin embargo, al punto y sin desear hacer gala de un candor que seguramente no poseo, me digo: nada buscaba. No inicié mi paseo dejando reflejos de mí, de mis historias o de los recuerdos que atesoro, presuponiendo que, cualquiera de estas premisas, podían llegar a interesar. No.
Alguien me animó porque pensó que sería bueno. Que la cantidad de espacio que de pronto poseía holgadamente y comenzaba a llenar mis días, al tiempo que se iba amontonando por las esquinas,  triste, roto y en un forzado silencio, se poblara con algo más que  solitarios y mustios juegos de palabras y conversaciones, casi siempre vacuas.
Siempre estaré agradecida porque así, aunque cohibida, vergonzosa y temerosa, empecé a llenar pantallas. Línea tras línea, buscando palabras y sentires, recuerdos y miradas. Me gustó. Disfruto y me duele cada uno de los textos que voy dejando salir a la luz de éste o el otro rincón. Y ello es tan así que, muchas veces este dolor es un parto difícil de sobrellevar y la extraña sensación de inutilidad es un arma tal, que siento, como Damocles, que una espada pende sobre mi cabeza. A medida que pasan el tiempo, más.
No atino ni a calificar además, el pudor que tengo que vencer.
Pero me he hecho valiente y creo que éste es un buen logro porque no puedo dejar de verter lo que ocupa mis interiores. Lo hago casi día a día, como si mi comodidad presintiera que, de otro modo, no volvería a disfrutar de los demás avatares, sinsabores y alegrías que pueblan mi tránsito. Casi con obsesión, al margen de cualquier contento o tristeza que me invadan y sin que uno u otra tengan que salir inexcusablemente a la luz. Eso sí,  añadiéndolas siempre a mi bagaje.
Mis ojos y percepciones han cambiado. Son otros, porque ahora precisan y buscan constantemente más sensaciones, más experiencias, aunque se vean encorsetados en los simples límites de las emociones que surgen de un paseo, una charla, la lectura de un libro o los efectos que la música me provoca. De una fotografía, una película o el reflejo de mis árboles en el agua de la ría.
Soy feliz si consigo pasar de una segunda línea, pero también lo soy con esos otros textos que permanecen agazapados, guardados y a veces olvidados, hasta que, de pronto, aunque no siempre, surge la chispa y saben encontrar la palabra adecuada, que dispare la idea para dar curso a lo que buscaba sin saberlo.
Es menester que siga haciéndolo, lo sé, al margen de las dudas y cavilaciones que mi sentido común o mi pragmatismo enfrenten.

Imagen: Elia Fuentes, Seixo, Xalundes. Me gustan esas páginas vacías y rápidas, ligeramene teñidas de vida por el color.

30 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Cuánta modestia hay en estas letras tuyas, Fonsilleda

Yo aprecio mucho el valor que tienen y todo lo que trasmiten.

Gracias por compartir estos pensamientos.

Bicos. Desde Valencia. Montserrat

POLIDORI dijo...

Pues claro que es menester. No lo dudes.

También es menester respirar de vez en cuando, pero siempre para tomar más impulso. Que falta nos hace.




John W.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Siempre maravillándonos con tus letras que son alhajas...

Saludos y un abrazo enorme.

salvadorpliego dijo...

No importan las dudas, hay que seguir escribiendo con devoción y pasión. Hay momentos de falta de inspiración… y son normales.

Gracias a ti por escribir.

Un fuerte abrazo.

Meiguiña dijo...

No dejes jamas de llenar esta pantalla o un folio con tus letras y si la inspiracion no llega, tranquila ya llegará.

Bicos meigos guapa, me ha encantado tu entrada

Marisa dijo...

Todos los sentires que hoy trasladas a tus palabras son en
cierta medida los mismos que
tenemos los que por este paseo
te acompañamos.Disfrutamos
con tu obra sincera y de excelente relato.
No dejes nunca de ofrecérnoslo.

Biquiños

Antón de Muros dijo...

Quizás olvidas algo valioso: la compañía.
En esta vida plena de crisis y problemas, el compañero de blog es aquel que acompaña y nos "escucha".
Yo no le pido que sea un genio o genia sino que esté allí compartiendo lo que tiene para dar ;-)

Juntos es más fácil transitar el camino.

Un bico y ¡adelante!

Antón.

auroraines dijo...

Fonsilleda es tu casa y a mí me gusta venir a visitarte y tomar el café que dejas a la entrada, leer tus escritos.
No debes sentirte presionada, tendrás tus tiempos y si vengo es porque me gusta leerte.
Un bico

Manel Aljama dijo...

Eso que cuentas puede ser interpretado de forma cruel y está asociado con negatividades. Vamos, lo que los críticos (criticar es fácil, muy fácil) dicen: "Ya no tiene nada nuevo que decir", "más de lo mismo"
¿Y qué? respondía yo (aunque el crítico no me escuche). Si yo me lo he pasado bien escuchando las canciones de hace 20 años o releyendo este de libro de hace 40. ¿Acaso usted es capaz de hacerlo mejor?
Mercè Rodoreda, por poner un ejemplo, creó el personaje de la bleda (inocentona, crédula, sin iniciativa) que situó en diversos libros. Y así, los autores de novela negra también con sus personajes.
Pues no es agotamiento, es que has descubierto lo que de verdad te complace, lo que de verdad quieres decir, y si tienes que repetirlo una y otra vez... Lo mismo le sucede a los pintores en sus etapas y así a tantos otros. Si has encontrado lo bueno, ¿por qué desperdiciarlo como un tisú (kleenex)?
Añades al final: "Siempre estaré agradecida porque así, aunque cohibida, vergonzosa y temerosa, empecé a llenar pantallas. Línea tras línea, buscando palabras y sentires, recuerdos y miradas. Me gustó. "
Pues ¿qué quieres que diga? Que Sí, que es menester que siguas, te necesitamos, necesitamos tus letras.
Un abrazo acompañado de un gran besazo.

Anhermart dijo...

Por lo que leo últimamente en tus entradas al blog me da la sensación de que las dudas te asaltan . No creo que debas tenerlas, en el momento en que decidiste hacer público lo que sientes, y compartirlo con todos los que te seguimos, has adquirido un compromiso. Te tenemos "fichada" en todos los avisadores como por ejemplo el Google Reader y a diario echamos un vistazo para ver lo hay de nuevo. Somos tus lectores y nos gusta lo que escribes, ¿nos vas a dejar tirados? ¡No haga eso con er cuerpo humano, ¡cobarde! Que te va a hacer pupita,¿te da cuennn...?

Melba dijo...


Tú sigue escribiendo... y ya. Nos encanta leerte.
Un abraz♥

de Avalon dijo...

Pues si, hay que seguir, señora, hay que seguir, porque de ese trabajo, de ese miedo, de esa repetición nacen todas las cosas que aprendemos, se ordenana todas las que sabemos, y aunque hay días que cerraríamos la puerta, hay que seguir, así también encontramos las palabras de otros, que nos reflejan, que nos escuchan, que nos dicen.

seguimos, verdad? :)

Froiliuba dijo...

Y con toda la cara que dios le dió va y dice publicamente:
" mustios juegos de palabras y conversaciones, casi siempre vacuas"

osea que los juegos al literati conmigo y las conversaciones son una merde marroné, ya te daré yo a ti

Y me dirás que a estas alturas ún no sabes si escribir es positivo para ti, no si... anda , que mejor me callo que como te empiece a echar la bronca...

.:-P


Escribir es algo que haces maravillosamente, y es algo que te viene fenomenal , y es algo que quedará para mis nietos, que para los tuyos a este paso...

paideleo dijo...

Todos temos momentos baixos pero logo pasan, é lóxico.

WHO dijo...

Cada uno de tus Post encierran una gran sabiduría pragmática, es por ello que debes seguir escribiendo para tí, mostrándote tal cual eres sin importarte la opinión de los demás.
Me encanta lo que dices y como lo dices.
Un beso, Who.

Gala dijo...

Te sientes feliz de llenar cada dia la pantalla y nosotros agradecemos que lo hagas porque es un gusto poder leerte.
Eres muy buena escribiendo y a mi me dejas con la boca abierta por lo bien que lo haces.
Gracias por ofrecernos esos minutos.

Un beso con mucho cariño

Chousa da Alcandra dijo...

Sabes?. O meu último post sobre as "Xanelas" ía levar outro significado completamente distinto do que finalmente viu a luz. Eu ía falar precisamente destas dúas xanelas ás que nos asomamos: a virtual e maila da realidade cotiá. Ambas forman parte da vida nosa. Ambas, por veces, parece que se superpoñen...

Eso si, non deixes nin permitas que asomarte a esta sexa unha obriga. Que siga sendo un pracer como o que transmites en cada ocasión.

(E como non todo vai se xabón, que saibas que cando miras pola fiestra, alguén pode estarche mirando o cu dende atrás...jajaja)

Un bico dende a miña xanela

RMC dijo...

Excelente texto un placer leerte.
feliz san Valentin,
un abrazo.

Balteu dijo...

Sinceramente paisana, no veo nada negativo en lo que escribes, nada que lleve a pensar en que te entren dudas para cambiar lo que haces. Tampoco veo nada malo en que te repitas, probablemente ni me enteraría, por la habilidad que demuestras escribiendo y que es lo que nos lleva a leer línea tras línea, enfrascados en lo que dices y nos haces sentir.
A mí me parece que en esta entrada, nos dices en voz alta lo que piensas y eres tan veraz como siempre. Es normal que pienses esas cosas, pero también lo es que en el mismo momento, tú misma te das cuenta de cuál es el camino a seguir y sabes de la avidez de tus lectores, estos que sabemos que eres leal con nosotros y que vivimos contigo la experiencia de compartir esas páginas.
Sé que no necesitas que te de ánimos, porque eres una persona fuerte que sabe perfectamente donde está y que lo que hace es creado con el sentimiento, plasmado con la inteligencia del que sabe describirlo y no solo para asimilarlo con la mera lectura, si no para sentirlo al mismo tiempo.

Un acio de bicos.

Albino dijo...

Es un placer leerte todas las historias que cuentas en tus blogs. Pueden ser imaginadas o autobiográfricas. Lo mas probable es que, como en todos los escritores, haya un poco de lo uno y otro poco de lo otro, porque es dificil escaparse de las propias experiencias, salvo que te dediques a la ciencia ficcion, que no es tu caso. Pero incluso Tolkien confesó que muchas cosas que escribía y que no había vivido es porque deseaba vivirlas.
Yo soy tu lector y disfruto con lo que haces. Espero que eso te satisfaga.
Un beso

anabel dijo...

A mí me encanta pasarme por este rinconcito tuyo, que es como un rinconcito más de mi casa. Aquí me siento bien, disfrutando con tus letras, con tus sabias palabras, con tus reflexiones, con cada palabra que vuelcas desde el corazón.
Sí tienes mucho que contar, y además lo haces de una manera que llega a las personas que te leen.
¿Y quién no cuenta a veces de lo mismo? Fondo y forma, forma y fondo, ¿qué más da?
Tú sigue así, con ese corazón hermoso que se abre en palabras.

Ya sabes cuánto te queremos.

besotes.

Zoe dijo...

Tú sigue y sigue...En tus palabras hay valentía, homestidad , modestía, vida y alma y eso es algo que no todo el mundo tiene... el encanto , el sentimiento, tú reflejo...prómeteme que apesar de las dudas y las vacilaciones seguirás.. en este devenir de idas y venidas hay pocas cosas , hay pocas personas o escritos que me hacen bien , que me reconfortan y abrazan o me zarandean y me despiertan emociones, una eres tú y¡ lo que dices y cómo lo haces...Nunca puedo pasar y dejar un comentario de cumplido, porque cumplidos no hay entre nosotras y eso lo sabes... para mí , nunca , nunca es una obligación o un sentimiento de cumplimiento, cómo podría serlo , si mueves mis fibras sensoriales y mi piel al ritmo de cada palabra...
y ya está bien que me pongo tontona y es que no tengo remedio...
soy pavra...
bicos

Rosario dijo...

MUY BONITO, ME GUSTA MUCHO COMO ESCRIBES, A VECES NO SE SABE LO QUE SE VÁ A DECIR PERO TÚ TIRAS DE UN HILO Y TE SALE UN TEXTO PRECIOSO.

Un abrazo fuerte desde mi librillo

TORO SALVAJE dijo...

A mí me gusta lo que escribes.
No es ningún halago.
Es interesante siempre y además está bien escrito.

Besos.

Tétis dijo...

Amiga Fonsileda

Sempre que aqui venho fico maravilhada com o que escreves.

Os temas que escolhes e a forma como os desenvolves, a clareza da tua escrita, a maneira como nos envolves naquilo que queres transmitir, fazem dos teus textos verdadeiros livros abertos em relação ao que te vai na alma!...

Parabéns amiga.

Bikiños

merce dijo...

Interesante, texto y reflexión, es más, me siento identificada con mucho de lo que dices.

Es necesario, agradable, terapéutico y sobre todo creativo, así que vamos a continuar...


Biquiños Fonsilleda, discúlpas por no venir más a menudo.

Gracias siempre por tus palabras.

Argos dijo...

Fonsilleda

espero que nunca mudes a tua forma de escrever nem nunca pares de o fazer!

Abraço

Manuel Montesinos dijo...

Sin llegar siquiera a las suelas de tus zapatos, te diré que también yo me siento igual en estos momentos. Pero, fíjate, de este trabajo he aprendido. ¡Qué cosas, ¿verdad?!
Un beso y tira adelante, que yo voy detrás.
Un beso.

Juan Antonio Torron Castro dijo...

Te he descubierto a través de Montserrat, me gusta tu blog y con permiso te seguiré visitando.
Un saludo.-

RosaMaría dijo...

Qué bien describes ese sentimiento de indefección en que nos dejan las "no palabras". Valiente, yo no supe expresarlo, pero pasé varios meses así, más aún, sin poner los dedos en el teclado y sin garabatear, na de na... Evidentemente no es lo que te pasa pues lo expresas perfecto. Beso.