sábado, 17 de enero de 2009

SU IMPRESIÓN

Fotografía: Seixo-Xalundes. (Increible atardecer)
Hace unos días una amiga de mi hija la fotógrafa, escribió, después de su paso por esta tierra, el texto que a continuación copio tal cual. La única manipulación que me permitiré será la letra cursiva y el "acomodo" a esta página de aquella de la que procede: separación de párrafos...
Me ha parecido una de las impresiones más bellas que he leído acerca de la posible huella que, unos paisajes o unas determinadas miradas, una forma de sentir, puedan dejar en alguien.
He vuelto a leerlo ahora y de nuevo me ha emocionado. Doblemente, o más, porque se trata de alguien joven, pero alguien avezado ya en muchas tierras, en otros vuelos, en miles de sentimientos.
Tenía que ponerlo por si alguien más lo disfrutara tanto como yo. Y para mí también, para que siga cerca y pueda releerlo cuando desee, sin el inconveniente de buscarlo en el complidado lugar de origen.
Gracias neniña por permitirme traerlo.

"Galiza no existe... :)
17/12/08
Galicia no es país para ciegos o para viejos como yo que tenemos los ojos cansados y no vemos bien el horizonte...
Sospecho que en este viaje he sido víctima de alguna maquiavélica conspiración por parte de mis amigos E. y JC., que se propusieron matarme de una sobredosis de belleza. "Basta, no puede haber nada más hermoso que esto", les decía yo, intentando que los pulmones no se me rompieran por el aire puro con aroma de sal, o que mi viejo marcapasos no se detuviera. "Aún no has visto nada", respondían ellos con unas risas…
Y lo peor es que tenían razón. El Síndrome de Stendhal debe de estar muy extendido allí. Sus montes son como gigantescas azoteas de hierba y árboles desde los cuales se contempla el paraíso a los pies. Algunas veces tenía que hacer un alto en el camino para recuperar el aliento, porque el olor a tierra mojada, lluvia, mar y piedra se te enganchaba por dentro y luego no te dejaba huir. O sí, pero lo siguiente era el olor a chimenea acogedora, a gintonic nocturno o licor café o cola-cao en el relajado desayuno con vistas a semejante paisaje de árboles y montañas.
"Tengo que escribir sobre esto, ¡tengo que escribir sobre esto antes de que desaparezca!", pensaba cada noche cuando me iba a dormir. Sacaba mi bloc de notas y bolígrafos, pero me dormía entre papeles garabateados que no tenían ningún sentido… y así hasta la mañana siguiente, cuando el susurro de lluvia volvía a despertarme y abría los ojos con miedo a haberlo imaginado todo.
Finalmente encontré otra forma de 'contemplar' aquella tierra, para no volver con los párpados rotos, que demasiada belleza nunca es buena… :) Y así aprendí a ‘ver’ Galicia con las manos.
Manos torpes para descubrir fotografías en tres dimensiones, para preparar ensaladas y charlar con E. sobre lo divino y humano en la cocina, manos para esconderme de sus cámaras de fotos, para coger por primera vez camelias blancas, rozar ventanas lluviosas o troncos de árboles, tocar piedra milenaria, intentar sin éxito lanzamiento de honda, buscar cristales pulidos en la playa, sujetar el tazón de chocolate y calentar así los dedos helados…, para admirar la textura de las esculturas de M., sujetarme en la moto que cruzaba pueblos congelados en el tiempo, señalar rutas y montes en los mapas. Manos para empapar en paredes que emanan agua o cazar copos de nieve a punto de desaparecer.
Pero como todo, eso tenía un pequeño inconveniente…
Que a mis ojos de hojalata se añaden ahora unas manos viejas y temblorosas que apenas pueden sostener el bastón o teclear dos palabras seguidas sobre el teclado. La morriña se te cuela entre los dedos en esta oscura habitación que da a una pared de ladrillo, asfalto, contaminación y noches sin luna…
Menos mal que lo imaginé todo.
Galicia no existe... no puede ser real."
Texto publicado en:

¿Ojos viejos, cansados, de hojalata?, ¿manos viejas, temblorosas?...

¡Estas niñas...!

Tú si que es posible que, quizá, no seas real.


15 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Que a mis ojos de hojalata se añaden ahora unas manos viejas y temblorosas que apenas pueden sostener el bastón o teclear dos palabras seguidas sobre el teclado."

Me ha encantado...
Saludos

Melba dijo...

Esa habilidad para escribir sí es real. Muy bueno.

Salud♥s

.

Balteu dijo...

Paisana, dale las gracias en mi nombre a esa visitante que sabe mirar con los ojos del alma, además de tener el buen sentido de apreciar lo que respiraba, lo que esta tierra emana.
Me gustó mucho la entrada.

Un bico.

Internautilus dijo...

Conocedor circunstancial de vuestra tierra, necesito volver para recrear todas las sensaciones aqui descritas. Como a ella -en este precioso enfoque de su estancia- no me defraudará.

Mi enhorabuena a la escritora. Perfecta.

XoseAntón dijo...

Ya de niño muy pequeño, me gustaba escaparme de casa e ir dormir al monte en las noches de verano. ¿Qué crees que siento al leer esto, fonsilleda? ¡Ay!

Bikiños doces como a nosa terriña

Dante dijo...

No conozco tu tierra, pero la descripción hecha es realmente increíble. Desde los sentidos y con el alma, dejan ese gusto al que lo lee de querer ver Galicia con esa mirada tan personal que supo reflejar en su texto. Muy bueno. Fue un gustazo leerla. Un beso para vos por compartirlo.

Zoe dijo...

`Sí antes estaba segura de irme allí una temporada, ahora ya tengo ganas de llegar lo antes posible. Qiero ver y tocar y sentir...y volar justo allí...
dale las gracias a esa niña....
Bicos y abrazos...un montón

Caminante dijo...

Conozco tan bien esa sensación... esa sensación de irrealidad, de estar viviendo en un mundo de cuento donde todavía las mujeres de las aldeas van por agua con la cantara en la cabeza (y sí, hace poco aún vi a alguna anciana) donde la gente te entrega un pedazo de su pan sin mirarte mal en caso de que te vean necesitado. Conocía esa sensación de necesitar escribir al llegar la noche lo que has pasado durante el día. Aún guardo por algún sitio mi primer diario de Ons... conozco esa sensación que ahora mismo no sé si quiero volver a vivir.

Manuel Montesinos dijo...

Dios mío, ¿estás segura de que no se trata de una escritora?. Gracias a Dios conozco un poco Galicia, y puedo dar fé de lo que dice.
Pero si no la conociera, y hubiese leído esta maravilla, ya estaba comprando el pasaje.
Gracias por trasladarlo al mundo.
Manuel.

RosaMaría dijo...

Hermoso y cierto. Revivo mis paseos por esa extensa y maravillosa tierra que añoro y hice también un poco mía y la que pienso visitar en breve. Emocionante relato, breve y hermoso, felicitaciones y abrazos.

Teresa Cameselle dijo...

Te encontré en el blog de Xosé Antón y no pude resistir la tentación de seguirte la pista al saber que también eras da nosa terra galega.
Ahora me encuentro esta deliciosa, emocionante carta. ¿Será que los de fuera ven cosas que a nosotros, a veces por costumbre, se nos escapan?
Y más abajo, esa momumental Negra Sombra de Rosalía, por la que nunca pasa el tiempo y siempre consigue provocar un escalofrío.
En fin, varios motivos para no perderte la pista.
Un saludo.

anabel dijo...

¡Qué maravilla de descripción!, me ha parecido un texto impresionante.
Muchas gracias por compartirlo.
Besotes desde el Norte.

Cuspedepita dijo...

Felicita a la autora de mi parte, este texto me dejó con la boca abierta, extasiada.
Es una maravilla!. Como gallega orgullosa de su tierra se me cae la baba leyendo :-))

Antón de Muros dijo...

Un relato que me ha conmovido y emocionado.

Gracias por transcribirlo al blog.

Un saludo desde Buenos Aires.

Antón.

superior dijo...
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