sábado, 20 de septiembre de 2008

MANOS TUYAS

Y algo me hizo recordar tus manos hoy.
Y pensé en ellas, las toqué de nuevo por primera vez, recordando cómo las fui descubriendo, los antiguos momentos en los que me fijé.
Aquella primera máquina fotocopiadora, enorme, un auténtico armatoste colocado en aquel gran entresuelo, del que ocupaba buena parte del espacio. Y la fotocopia que hice a tu mano y que guardé con cuidado (es posible que esté por ahí...), el descubrimiento de que colocando algo en una pantalla y oprimiendo un botón, obtenías una rápida y urgente fotografía.
Y me costó trabajo asimilar que "mano", en aquella vida nuestra, también era una cuadrilla de trabajadores para la descarga de barcos.
Y tus manos siempre presentes. Esas huesudas manos de dedos largos y nada perfectos pero que siempre me gustaron.
Y el vello de tus manos que rompía la suavidad de la piel, adornándola con legitimidad, con fundamento, como si fuera obligatorio.
Y al final de tus manos estabas tú, miope, astigmático, delgado...
Y lentamente tú todo te fuiste incorporando a tus manos para formar parte de aquella fotocopia que hice.
Para llenar mi paisaje en el que sólo moraban las manos de mis infancias.
Quería poner alguna imagen, pero si no es la suya propia, la de tus manos, ni ahora puedo.

8 comentarios:

Dante dijo...

Las manos, son como un espejo del alma, al igual que los ojos. Hablan en un lenguaje que sólo el corazón entiende porque es a través de ellas que infinidades de veces se manifiesta. Para alzarlas con bronca, regalar una caricia, aunar esfuerzos, reconocer siluetas, recorrer amores y porque no, confundirse en otras manos con un simple apretón. Excelente entrada para tan importante "herramienta" que se nos ofrece al nacer y pocas veces valoramos como se debiera. Y te lo dice alguien, que con los años, aunque parezcan pocos, aprendió a valorarlas en cada cirugía. Un beso, corazón.

Froiliuba dijo...

Dicenque los ojso son lo primero que nos llama la tención, pero estoy segura que lo segundo, son sus manos.

Esas manos conocidas y ese cuerpo pegado a ellas, son bonitas y expresivas, como el propietario de las mismas que tiene gran belleza interior ese "conde de Villagarcia" jaaajaja

Precioso texto, es ya no un homenaje a sus manos , sino toda una declaración de amor.

Dharma dijo...

Precioso!!!

Podemos construir y destruir con ellas y estoy de acuerdo con Dante en lo que expresó, pues pienso que hay manos dulces aunque suene poco lógico, y también manos agrias.
Pero sin duda, las que has descrito aquí son unas muy hermosas, que seguramente te han llevado a recorrer caminos muy felices.

Que lindo!!!, tus textos siempre son tan lindos.
Es un gusto leerte siempre.
Besos.

Rafael dijo...

Las manos son un vehículo de percepción que utilizamos bastante menos de lo que debiéramos.

Socialmente no está demasiado bien visto el acariciar o sentir a tu interlocutor y, sin embargo, sería tan bonito poder hablar mirándo a los ojos y sentir la calidez de la piel de esa persona, sus vibraciones, su textura..., si sentimos, vemos, percibimos, escuchamos, saboreamos, apreciamos fragancias..., y eso nos hace mejores y más humanos, ¿porqué no utilizar uno de los sentidos más preciosos de los que disponemos que es el tacto a través de nuestras manos?

En cuanto a la estética y la plástica de unas manos.., decir que es una de las partes de nuestra anatomía más interesantes, especialmente para un dibujante..., y quizás, de las más personales e incluso pueden desvelar mucho más de lo que pensamos de nosotros mismos.

Muchas gracias por visitar mi blog y sobre todo, por dejar esos agradables comentarios.

Ninalla dijo...

Que hermosa declaracion de amor, las manos, y despues... todo lo demás. Eres única brujilla.

manuespada dijo...

Las manos dicen muchísimo de una persona, casi tanto como la cara, siempre me fijo en las manos, no lo puedo evitar.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Sentido homenaje a las manos. Esas manos que son lo primero que observamos con interés cuando empezamos a ser conscientes de que hemos llegado a este mundo. Esas manos que nos son tan practicas para desenvolvernos en la vida y que no sabemos valorar lo suficiente.
Esas manos a las que te refieres en tu relato, que intuyo que pertenecieron a un ser muy querido por ti; quizás tu padre o tu abuelo. Un abrazo.

Dimarojo dijo...

¡Ay, las manos!. Ya habéis dicho muchas cosas sobre ellas, y muy bien dichas. A su cargo tienen, nada menos, que uno de nuestros cinco sentidos: el tacto. Absolutamente vital. Así es para mí. Con personas con las que no tengo confianza tengo que reprimirme, pero con las que sí la tengo y además nos une algún tipo de afecto me resulta inconcebible no tocar, no acariciar, no apretar un brazo, un hombro, rozar una mejilla, acariciar el pelo...