viernes, 31 de diciembre de 2010

LA INGENUIDAD PERSISTENTE (CARTA DE MI YO PRIMERO)

Fresco de la Iglesia de San Apolinar el Nuevo, en Ravena (Italia),
representando los Reyes Magos, siguiendo la estrella.

A Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente
Melchor, Gaspar y Baltasar.
Oriente.

Señores:
Hace muchos años que no les molesto con mis peticiones. A fuer de ser sincera, creo que había perdido toda esperanza en el milagro y alegría de vuestras visitas y obsequios.
Pero no están muy bien las cosas en este mundo nuestro. Así que, me he puesto a considerar que quizá quede apenas el recurso, de volver la vista a la infancia y pensar que pueda ser posible el viaje anual de VV.MM., guiados por una refulgente y oportuna estrella que, posiblemente desde entonces, todos persigamos.
De lo que sí estoy segura, es de que en este momento sería necesaria la realidad de este sueño y mi ilusión ahora, recuperar como primer fin, aquellas culebrillas que nacían en la garganta y que, pasando por la boca del estómago, recorrían todo el organismo, erizando el vello y haciendo latir el corazón de forma inusual.
Ésta sería por tanto mi primera e inmaterial petición: volver la mirada hacia aquel portal de gentes pobres que visitasteis siglos ha, para descubrir que la ilusión puede renacer, que la ternura es recuperable y que la paz no es un sueño de unas noches antiguas y poco creíbles, sino algo factible, tal como el amor. Es decir, recobrar la maravillosa fantasía y los favores de VV.MM.
Desde que recuerdo, en mis zapatos infantiles siempre habéis dejado, junto a las maravillas oportunas, unos carbones. Lo entendía entonces, bien se aseguraban mis mayores de que lo comprendiéramos, y ahora también. No era mala terapia; era el correspondiente levísimo tirón de orejas o llamada de atención, para que me portara mejor. Y surtía efecto, ya lo creo, pues a menudo, en el transcurso del año, los recordaba con el lógico recelo.
Así que, como aquella torpe niña que cada año tenía la esperanza de no encontrar carbón entre sus regalos, el único presente tangible que me atrevo a solicitar no sería para mí. Pido a VV.MM., un carbón, dos o un montón (eso lo dejo a vuestro excelso criterio y existencias), para todas y cada una de las personas que en el mundo tengan facultades, títulos, cargos, autoridad, poder, jurisdicción, jefatura, jerarquía, mando o cualquier otro tipo de dominio, incluso prestigio, para ejercer sobre cualquier persona o grupo humano.
De tal manera que, a pesar que ya sé que los mayores no hacemos lo que debemos y que es muy frecuente que no entendamos nada o, guiados por nuestros propios intereses, no queramos hacerlo, ese trozo de materia calcinada y sin vida, sirva a los receptores y lo identifiquen como una llamada de atención, un grito directo al corazón y a la tripas de todos ellos y así, el arte de ejercer sus prerrogativas, se convierta en el de facilitar medios y vida en este mundo, en el de hacer asequible lo necesario para cualquiera, en el de colocar una sonrisa y una escuela en todos los rincones, en evitar la explotación, en procurar el pan para todos o en consolidar esa paz tan esquiva.
Sé que cometo un pecado mortal de ingenuidad y que soy una ilusa integral, pero si uno solo de ellos, con tal presente, lograra recapacitar, me sentiría compensada y suficientemente regalada.
Dios guarde a VV.MM. muchos años.
Desde un lugar cualquiera para Oriente, a treinta y uno de Diciembre de dos mil diez.
 

Nota: Hace un par de años escribí para el blog de G.Buho (luego la puse en éste), una candorosa carta que ahora, como considero que las condiciones siguen vigentes, repongo ligeramente rectificada. Siempre con la perspectiva y la mirada del yo que fui, pero con los anhelos y aprendizajes que me trajeron hasta aquí. Utópicos, sin duda, pero amo las utopías y no renuncio a los sueños, aunque sean infantiles.

25 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Me temo que las condiciones no solo están vigentes sino que han empeorado.

Realmente es candorosa la carta.
Yo el carbón se los tiraría a la cabeza en pedruscos de 50 Kilos.

Feliz Año y que los reyes se porten muy bien contigo.

Besos.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Amiguiña:

Grandes dosis de conciencia, para estas personas que nombras.

Para que sepan hacer buen uso de la generosidad que tiene guardada para si.


FELIZ 2011, Montserrat

Taty Cascada dijo...

Mientras existan los soñadores, mientras un niño viva siempre en nuestro ser, existirá esperanza, ¿por qué no confiar que todo puede realizarse?....Yo nunca dejo de soñar, y me alegro que tú también sueñes y ojalá que esa carta sea una realidad.
Un beso.

Feliz año 2011...

Estrella Altair dijo...

Me gusta la carta... además es bueno soñar y tener esa confianza...

la que necesitamos no sólo para pedirlo los Reyes Magos, sino a nosotros mismos.... que es por donde se puede mejor empezar.

Un beso y feliz fin de año y felices Reyes

ARO dijo...

¿Qué sería del mundo sin la utopía? Por otra parte, mucho carbón para los que tienen el poder (los que lo tienen y los que quieren tenerlo), para que sepan que tienen que mejorar y hacerse merecedores de nuestro apoyo. Un saludo.

(Este es mi último comentario del año. Apago este trasto y me voy a la cena de fin de año.)

bixen dijo...

A mí me daba igual que el sobre tuviese dibujitos, lo importante era que yo mismo lo depositase en la Central de Correos; nada de buzones o el "mañana la echo" de mi madre. Toda convicción conlleva un trabajo, si es con ilusión.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Espero que hayas tenido una estupenda entrada de año. Seguro que el año que comenzamos estará cargado de momentos extraordinarios...

Saludos y un abrazo.

FERNANDO SANCHO dijo...

A esperanza e o último que se perde. Penso que para cambialas cousas temos que empezar por nós, coidando máis o que temos no noso entorno, facendo do noso día a día un mundo cheo de esperanza.
Eu tamén teño ilusión, e espero non perdela nunca, é o único capaz de movernos, ese gran motor pero tamén é certo que vai menguando co tempo, e tamén esa fantasía da que falas.
Gustaríame que os Reis nos trouxeran un mundo mellor, pero é complicado. O que sí sei, é que polo que pediches, van vir cargados de carbón.
Moitas grazas e Feliz Ano Novo.
Un saúdo.

Roberto Esmoris Lara dijo...

Nunca tuve fe en las monarquías, por mágicas que fueren, pero si aprendí que los autoritarios de turno siempre nos quisieron hacer creer que utopía es sinónimo de inalcanzable, "extraña" interpretación de Tomás Moro.
Que estos tres reyes de corazón republicano reparen este 6 de enero la injusta acumulación de carbón en tus zapatos en honor a tu alma gloriosa y libertaria.
Bicos do REL (que, por otra parte, nació hace muuuuchooosss años en una noche de reyes)

auroraines dijo...

Me uno a tus peticiones, no son utopías ni irrealizables, se pueden concretar con decisión y amor a los demás, los que necesitan tener acceso a la educación, a un puesto de trabajo, a un salario digno y que se valoren sus vidas.
Voy a fotocopiar tu carta Fonsi, pido lo mismo a los Reyes y quizá agregue una postdata de algunas cosas que estoy necesitando en mi vida.
Te deseo lo mejor para este año que comenzamos, FELICIDADES, BUEN AÑO 2011.
Bicos

Chousa da Alcandra dijo...

Eu, aínda que pouco monárquico, asino as túas peticións.

Bicos de 2011

ana. dijo...

Me sumo a tu pedido, Anitadelalmamía y te abrazo con ternura por estar de mi lado en eso de creer en los sueños.

Mil besos y felíz año nuevo!

Ricardo Miñana dijo...

Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis económica pase de largo.

¡¡Feliz año 2011!!

Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

FEliz Año, Fonsi, que todo te vaya muy bien en este año que se inicia. Un abrazo.

Chus dijo...

Me ha gustado mucho tu carta a los Reyes Magos, y me he tomado la libertad de copiarla e imprimirla para dejársela en un sobre a mis hijos junto a su regalo de Reyes, con 18 y 24 años creo que ya son mayorcitos para tomar conciencia del mundo que les rodea.
Feliz año


Con una copa de cava,
y con toda mi ilusión,
brindo por mis amigos,
y con cariño os deseo,
de lo bueno, lo mejor.
Chus

Manuel dijo...

jajajaja, pero, Ana, ¿no te has enterado aún que los tres eran sordos y no sabían leer?

Buenos sentimientos y buenos destinatarios lso elegidos para el envío de ese material sin vida.

Mis mejores deseos.

Rosario dijo...

Espero que los Reyes te hagan caso, sería estupendo. Firma tu carta con mi nombre por si acaso necesitan dos voces y no sean sordos.
¡Feliz año y felices Reyes!
Un abrazo fuerte amiga.

Marisa dijo...

Yo también me doy
mi tirón de orejas
para recordarme que
siempre es tiempo
de mejorar.

Recibe os meus primeiros
bicos de este ano, que
entres nel con bo pé.

Aldabra dijo...

Utopías maravillosas, claro que sí. Biquiños,

anabel dijo...

Vengo a desearte un feliz y maravilloso 2011 con todo mi cariño, que sabes es muuuuuuuuuuucho.
Besotes de parte de Erik y míos :)

Anhermart dijo...

Yo además añadiría: "Exijo", no imploro, pido, demando o cualquier otro sinónimo moderado que tenga la intención de conmover, no; exigimos que se nos otorgue una reparación al agravio causado por todos "ellos" al pueblo llano e indefenso.
Felices Reyes, amiga.

Argos dijo...

Olá Fonsilleda,

Não percas a esperança, se a perderes, o que resta?
Eu ainda acredito...


Abraço e feliz dia de Reis

De cenizas dijo...

Tal como está la minería, estos envíos de carbón(toneladas y toneladas...) podrían salvar el sector.
¡Santa inocencia! (lástima que se pierda con tanta facilidad)


besos

Maribel-bel dijo...

Crear esa anarquía revolucionaria, pensar que as topías sempre serán o motor da nosa esperanza, reclamarnos con dereitos e con voz para berrar que traigan moito carbón e que se empreguen en facernos a vida un pouquiño máis sencilla. ESpero (por ilusa) que che fagan caso. Biquiños

Manel Aljama dijo...

Dice un probervio "No te rías de los sueños infantiles. Quien no los tiene no tiene nada y está más bien muerto. y creo que es con toda la razón. Cuanta más torpeza veo en los que quieren volver al estado de justo antes de la crisis más me alegro de que empecemos ya una nueva era, no sé si mejor o peor pero sí diferente. Al menos, ahora, como en una película de Groucho Marx, una generación dirá "el dinero no tiene importancia para nosotros" y es que como no tendrán mucho...

Un abrzo.
Manel