jueves, 20 de noviembre de 2008

NO, ESTÁ CLARO

Ayer noche, de madrugada, he intentado escribir algo pero no me salía.
Sabía y sé que, aparte del cartel tendría que hacer una pequeña aportación, a pesar de que mejores y más importantes plumas a lo largo y ancho (eso espero y deseo) lo harán. Seguro que aportando datos, estadísticas e incluso, puede que testimonios personales y serán sin duda, mucho más certeros y atinados, mejor documentados y expresados que lo que yo pueda decir.
Porque, en el fondo, a mí me resulta muy difícil denunciar algo que no comprendo.
Recuerdo que hace un par de años, no más, en el pueblo que se conserva en mi corazón, en ese pequeño lugar, de hermosa (rica y preñada de tantas cosas que guardo), geografía y que no consigo olvidar, se produjo la detención de una persona joven relacionada con este lamentable hecho. Y yo no podía creer que aquellas casas y gentes de mi infancia, aquellos balcones y ventanas que me vieron nacer y crecer, aquellas pocas ya, robledas y aquellos árboles, aquella iglesia y el cementerio, las aceras que son otras, y todos los recuerdos y sentimientos que me hicieron, pudieran albergar a un ser que fuese capaz de jugar a costa de otros, harto débiles, que no tenían más amparo o abrigo defensivo que su propia inocencia; que pudiera enriquecerse y especular con la ternura, la confianza y quizá el lamentable desamparo con que la vida golpea.
No lo podía aceptar y, más todavía, cuando supe que nada sospechaba nadie, que la total impunidad de aquel ser (como supongo que la de todos los que se dedican a ello), venía amparada en la normalidad social y personal.
Así que, a pesar del dolor, aún con el corazón y el ánimo lastrados por las heridas de los que son sometidos a vejámenes y comercios que le son extraños, ajenos y dolorosos, tan sólo puedo decir:
PORNOGRAFÍA INFANTIL, NO.
Queremos que desaparezca. Que se borren de la faz de la tierra y de este medio, que me permite expresarme, todos los "angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy".

11 comentarios:

trainofdreams dijo...

Si te salió mucho mejor que a mí...tú si que has aportado algo mucho mejor que mejores plumas ( como tú dices)... Nunca más¡¡¡¡¡

Bicos

Dante dijo...

La pederastia es el delito más aberrante de la humanidad. No supone necesidad, ni ideología. Muy por el contrario, a mi escaso entender, denota humillación a la víctima, placer con el dolor ajeno, y abuso por encima del que no puede defenderse por su inferioridad de fuerza o condiciones. Lo condeno. No lo admito, y aunque no corresponda decirlo, no considero persona a quien lo comete, por tanto lo dejo exento de ejercer cualquier derecho en su defensa. Excelente denuncia, corazón. No dejar de hacerlo, es una forma de hacer algo. Cuando la justicia falla, no hay peor condena que la social. Un beso.

RosaMaría dijo...

Un alegato-protesta que debería difundirse para erradicar la pederastia y toda forma de sometimiento a los niños en el munco.

Froiliuba dijo...

Hoy yo debería haber puesto un post al respecto, aún podría y de hecho, el cartel está colocado en el lateral de mi casa, pero hoy he cerrado el chiringuito con la certeeza de que miles de blogeros haran campaña contra esta lacra.

besos

Balteu dijo...

Muy bien Ana, es una denuncia en toda regla y yo me uno a ella. He tratado de poner por lo menos el cartel y no lo he conseguido, hablaré con nuestra amiga a ver si ella…

Un bico.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

No cabe duda que toda persona normal, está en contra de cualquier tipo de vejación a otras personas. Pero cuando se trata de niños, a todas las personas normales nos hierve la sangren en las venas. Personalmente, creo que no merece el calificativo de persona, sino de animal, quién se aprovecha de la indefensión de los niños, para someterlos a esas barbaridades. El rechazo social es muy importante, pero creo que la justicia (si es que la hay) debería ser más contundente, y mantener a esos salvajes entre rejas hasta que se pudran.

Ana, me uno a tu denuncia. Un beso.

RosaMaría dijo...

Gracias por asomarte a mi blog. Desde luego estaremos en contacto, soy Argentina retornada y Galicia estará siempre en mi corazón pues tengo muchos amigos en ella, por ello volveré a visitarlos. Veo que hay un error en mi comentario pero creo que entendiste que quise poner mundo. Un abrazo y bienvenido, espero tu comentario en mi último cuento por motivos especiales.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Hay que decir, NO.
Saludos

John Sereira dijo...

Es quizá el respeto lo que falta, y la sensación insana de poder... abusar...
Que no sea con impunidad.

(...)

Y un saludo respetuoso, y besos de cariño, Juan.

Dharma dijo...

Que terrible. Debería ser severamente castigado cada pederasta en el mundo, y pensar que muchos casos no llegan jamás a ser denunciados. Me uno al grito que pide su condena. La infancia es sagrada, los niños son inocentes.

Excelente entrada Trasdeza.
Un abrazo.

Angelus dijo...

Es tremendo como tanta gente puede consumir y cometer delitos contra niños, sobre todo en esta parte de Europa, siendo España uno de los países que más consumen pornografía infantil, eso no debería ser pena de muerte?


Siento decir esto, pero para este tipo de personas debería existir la dilapidación.

El texto Ana, le ha quedado expresado con ese gran manejo que tiene usted al expresar sus ideas.

Un abrazo y muerte a esos miserables.