viernes, 17 de octubre de 2008

SÓLO UNA MIRADA


Hemos tenido un espléndido inicio del otoño. Después de un aciago verano, estos días han significado una liberación.

El otoño es mi estación preferida porque, generalmente (no este año), termino cansándome de tomar el sol, ir a la playa y salir; estar siempre o mucho tiempo fuera.

Desde nuestras ventanas podemos contemplar, absorber y empaparnos, literalmente hablando, de las puestas de sol que los buenos tiempos nos regalan.

Contemplar esta ría, con su pequeño tráfico de veleros, pesqueros, yates, portacontenedores (incluso estos, con su fealdad patológica), lanchas, barcas y todo tipo de artefactos flotantes, con esta luz otoñal, espléndida y húmeda, tan particular y llena de matices, es un espectáculo asombroso. Incluso mirar a través de esos monstruos de hierro, enormes y fantasmagóricos que son las grúas.

Pararte a definir lo que ves y sientes, es tarea harto difícil.

Pensar en mejorar lo que miras y admiras, adornándolo con detalles de la imaginación, imposible.

Sólo puedes posar y pasear tu mirada para sentir. Y llenarte.

Contemplar lo que la naturaleza ofrece con gratuidad total y no exclusiva; ver cada momento que pasa porque es distinto al anterior y al siguiente; sentir cómo tu corazón late acompañando a tu mirada; palpar esa cosa extraña que notas en tu interior cuando lo bello te alcanza y golpea; admitir que no eres nada o casi nada y que aquello es todo o casi todo...

Y proponerte regresar siempre a esta luz, a este paisaje, a estas sensaciones y a estas querencias que te dan lo que son para que lo vivas.

Si al final sólo es luz, la que nos cede el sol, y paisaje, el de nuestra ría.

Sólo.

Imagen: Trabajo Phofotoshop, Digital Art: "Mirada I".

7 comentarios:

Gudea dijo...

No me extraña querida Ana que tanta belleza a tu alrededor inspire las bellas palabras que plasmas en tus escritos. No puedo sentir más que una sana envidia.
Un beso amiga.

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Sólo puedes posar y pasear tu mirada para sentir. Y llenarte."

Deberá ser por la calidez de la luz del otoño, por su pulcra luz ocre, que todo lo pone amarillento.
Saludos!

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Leer lo que escribes, lo que describes, es como vivirlo, como verlo a través de la imaginación. Saber que te encuentras a gusto en ese lugar tan bello, es agradable. También a mí me encanta el otoño.

Es un placer viajar por tus letras.
Un abrazo.

Froiliuba dijo...

Pues.... ya veras cuadno tiren eso que tienes delante de casa y te hagan un macroedificio de doce mil plntas y no te dejen ver mas la ria .

jajaja que nooooooooo, que es bromaaaaaaaaaaa

Siempre presentas los pasisajes con un estilo tuyo tan peculiar, tan Ana, que... ademas yo me siento una privilegiada porque ahora sí que sé mirar con tus ojos esa ria.
bss

Dante dijo...

nada más gratificante que sentarse a contemplar elpisaje con la mirada del alma. De la forma que lo describís, dan ganas de vivir todo el año en otoño, y mirando tu ría. Un beso, corazón.

Ninalla dijo...

Es maravilloso que, despues de tantos otoños frente a esa ria, aún sientas y describas con tanta calidez este otoño, como el primero... el único.
Besos.

Simetha dijo...

Y es que vos, mirás con los ojos de un ninio...
Que agradable recrearse con tu mirada fonsi, compartes toda la aventura, transportas con cada una de tus letras. DEjo un fuerte abrazo!

Alles Liebe
^^(°°)^^