jueves, 24 de febrero de 2011

EBULLICIÓN Y LLANTO

La otra mañana durante mis primeros quehaceres, cuando una relativa calma parecía querer adueñarse de estas rúas, vi un par de arbolillos jóvenes y frágiles, torcidos, con sus tiernas y delicadas entrañas al aire. Las raíces pugnaban por continuar asidas a una tierra que se desentendía de su socorro. Todavía lozanos y verdes, uno mostraba sus inútiles e inermes frutos con orgullo, seguramente sin alcanzar a comprender que su vida, a pesar de la belleza que guardaba, sin unas manos ajenas, no era casi nada. De las ramas del otro, asomaban unos jóvenes y altivos renuevos, que quizá no llegaran a desarrollar.
El ánimo, que ya no estaba vibrante, se dejó arrastrar por el viento que había abatido aquellos débiles troncos, pasando a sufrir con ellos la agonía de la desesperanza, la inutilidad de una espera y de un auxilio que no alcanzaba a lo simple y cotidiano.
Y es entonces, ahí, en el agudo vórtice del valor y la voluntad, donde el agua salada, como la mar en estos terribles días, pugna por desbordar todos los muros de freno, facultados con años de experiencia, de educación y reserva. Incluso, tamizados por unas, casi atávicas, vergüenza y timidez. Los lacrimales son una medida demasiado sensitiva y endeble para evitar ese bobo desbordamiento.
Así, rotas las esclusas, a pesar de toda contención, los párpados, las pestañas y las ojeras, no consiguen evitar que las mejillas se aneguen y que la nariz sea como dos pozos que rebosan, fruto de desconocidos manantiales subterráneos, para los que no existe una explicación geológica y mucho menos lógica. Y las manos, torpes y un poco ajenas, no consiguen ayudar a mantener un mínimo de dignidad en este malhadado día.
Mientras las lágrimas se deslizan hacia un sumidero ficticio, el adolorido ser que es tal vez todo piel y sentimiento, sigue con su llanto, sin llegar a atisbar siquiera el motivo fundamental que lo provoca y aun sabiendo que todo es pasajero, que la luz volverá con el sol un mañana, que el firmamento, en cuanto las nubes con sus tormentas y perturbaciones comiencen su retiro, asomará cualquier noche tachonado de estrellas, que la calma regresará y que esas olas, siempre mensuradas por expertos climatólogos, destructoras de navegantes y de costas maltratadas por siglos de agresiones, calmarán su baile, hermoso, terrible y letal.
Y, aunque los anegados y temerosos ojos siguen mirando ese horizonte amenazante, dejándose arrastrar por el mentiroso llanto, finalmente, como cualquier terrible tormenta que se precie, ésta también libera, lava, arrastra escoria y exorciza.


Imagen de Elia Fuentes, Seix0, Xalundes "Auga sobre auga".-

22 comentarios:

merce dijo...

Bendito bálsamo que calma y sosiega.
El cuerpo sabio, vierte el dolor en forma bella y transparente, si permitimos que esto suceda.



Un abrazo bien grande, fonsilleda.

OZNA-OZNA dijo...

esta asturiana te da las gracias por deleitarnos con tan sublime belleza de texto, un besin muy grande.

TORO SALVAJE dijo...

Tu sensibilidad me conmueve.
Dan ganas de abrazarte.

Besos.

Estrella Altair dijo...

fonsi... las lagrimas que solo sirvan para desahogar.. pero después recuperar la vida, el sentido profundo de la vida, que no ha de llorar si no reír de lo afortunado que somos de tener todo lo que tenemos, y no perder ni un minuto, en tristezas ni nostalgias.. y que pase una tormenta vale.. pero nada mas

así te deseo que estés bien sin llantos ni tormentas y feliz.. y si no lo eres, busques en tu interior esa felicidad que todos llevamos dentro.

Un besazo

Manuel dijo...

Bendita tú que eres capaz de escribir cosas así Ay, esa tormenta de la vida. Esa tormenta que todo lo remueve para después darnos el buen sabor del sosiego.

Precioso, Ana.

Concha López Fernández dijo...

Non hai nada máis sanador, cando a presión afoga, can un copioso pranto irrefrenable, que encha de sal o padal reprimido e o esperte. Moitas veces, para renacer de novo é necesario lavar corpo e mente de pesares...

Bicos. Un relato ben fermoso...

De cenizas dijo...

El llanto y la risa nos hacen humanos... y en ambos brotan las lágrimas... con ellas regamos las emociones.


besos

auroraines dijo...

A veces necesitamos llorar para sacar el dolor, pero no dejarnos arrastrar por el llanto, en todo caso que las lágrimas que derramamos sirvan para regar nuestra fortaleza y no nos pase lo que a los árboles.
Un bico

La sonrisa de Hiperión dijo...

Siempre estupendo, como siempre. Un placer pasar por tu casa.

Saludos y un abrazo.

anabel dijo...

jo, lo estaba leyendo y también me han asomado las lágrimas. Y al terminar, ya ves, con llanto estoy.
Me ha conmovido muchísimo porque adoro los árboles y los bosques, ay, que ando muy sensible.
besitos, cielo, y ¡feliz fin de semana! :)

Marisa dijo...

Todo ese llanto desbordado
es purificación para el alma,
tú lo dices, después de la tormenta
llega la calma.

Biquiños

Froiliuba dijo...

Y las lágrimas pasarán, poruqe el día esplendoroso y cálido llega, sin duda.
Y los arbolitos jóvenes crecerán y aprenderán a aferrarse a la tierra madre como sea, con su ayuda o sin ella, es ley de vida.

Aldabra dijo...

Sólo será eso, un malhadado día, como tú dices. Biquiños,

Rosario dijo...

El llanto es estupendo para dejarnos vacios y serenos, de vez en cuando hay que desatrancar las tuberías.
Un abrazo fuerte amiga, desde mi Librillo.

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Fonsilleda,

Nos han acostumbrado a someter el llanto. A esconderlo, amagarlo, envolverlo, disfrazarlo.

Sin embargo nos es tan necesario...

Si me permites solidarizarte te diré que soy un "choromica" consumido.
Un choromica solitario, de cabeza baja y limpieza de gafas. De cines oscuros y de coches en marcha. De cafés amargos y periódicos matinales impregnados en noticias que a nadie conmueve ni importa.

Y no puedo remediarlo, y lo mejor es que tampoco quiero hacerlo, pues me he dado cuenta de que lo necesito, como el aire que respiro.

De nuestras lágrimas surgirán nuevas flores, nueva vida, nueva sabia. De nuestras lágrimas caidas en la tierra surgirán mundos nuevos donde la pena sea tan sólo un recuerdo, un mal recuerdo.
De nuestra lágrimas derramadas en la tierra surgirán dos arbolillos nuevos, esbeltos y arrogantes, desafiantes a los vientos y a sus dueños.

De nuestras lágrimas...

Biquiños

Taty Cascada dijo...

¿Quién no ha llorado más de una vez, en ésta vida?, ¿quién no ha dejado de beber, esas sales que inquietas y transparentes se deslizan por el rostro, dejando surcos de alivio y reposo?...Todos, todos hemos sucumbido a su llegada, y todos las necesitamos para descargar el dolor, la frustración, la rabia, el escozor en la piel...
Un beso, bella entrada.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Buenas noches Fonsilleda:

Dentro de poco me voy a dormir.

Me ha encantado este rea.lto que mientras leo voy imnaginanado los árboles,torcidos, el mar, llos ojos lagrimeantes.

Escribes y relatas tan bien, que mi imaginación crece.

Bicos, Montserrat

ARO dijo...

Es un precioso texto, muy literario, elegantemente escrito; me ha gustado muchísimo. Cuando escribes hace encajes.

La Perfida Canalla dijo...

Es muy elgante como escribes...
Un saludo coleguita

Tétis dijo...

Fonsilleda

Que bem escreves e que imagens belas nos dás com a tua prosa poética.

Fico sempre maravilhada e deliciada cada vez que te visito e te leio.

Sempre me surpreendes e quando regresso ao Farol vou cheia de beleza e com a "alma mais leve".

Beijinhos

Estrella Altair dijo...

Solo dejarte un saludo y un cariño..

Manel Aljama dijo...

Extrema sensibilidad. El llanto y la risa son expresiones humanas,como la de imaginar, como la de amar.
Precioso.
besitos y besotes gordotes
(estoy disfrutando leyéndote y ya temo que estoy llegando al final)