domingo, 24 de mayo de 2009

Y AMANDO





Me he levantado esta mañana con una lágrima suspendida en el ánimo.
Luego de un suspiro hondo, largo e imaginario, un vistazo a la prensa de ayer, comprobar que mis adentros siguen como de costumbre admirando, sintiendo y amando la belleza de casi todas las cosas, de casi todos los seres; después de comprobar que continúo siendo yo, le he dado al botón de encendido para verificar que el mundo virtual es única y exclusivamente virtual (que tiene existencia aparente y no real, según una de las definiciones de la RAE) y al margen de realidades y vidas incontestables.
He visto allí todas las verdades inventadas, por mí y por otros como yo, mejores que yo, pero también peores. He visto además las otras certidumbres, las de carne y hueso, las que trascienden.
Porque, es cierto que unas pocas veces, este mundo consigue instalarse en el otro, tras haber traspasado los umbrales de pantallas, correos, cámaras o altavoces, no todo junto, ni tan a menudo. Como Pinocho, cobraría vida. Pero ello no es habitual, no es lo que sucede o lo que siquiera deba suceder. Al menos siempre.
Entoces, tras constatar esas certezas, comienzo a caminar, con alacridad y sabiendo y conociendo cuáles son mis límites y cuáles mis realidades, incluso cuáles mis necesidades.
Y son, precisamente estas realidades y límites, deseados, queridos y puestos por mí, los que creo que encierran toda la verdad. Lo que son mis intereses y mis afectos.
Lo demás, pertenece quizá a otro planeta, el de los sueños. De aquello tantas veces presentido, pero que puede no ser cierto, de lo onírico y por tanto de la imaginación.
Son los sueños, para muchas personas, alternativas precisas y necesarias para la vida, para seguir arrostrando responsabilidades, dolores y realidades harto pesadas (la vida es así: dura).
Pero lo verdaderamente imprescindible son esos amarres que te atan al muelle de tu vida, los cabos que asen, no ya las boyas cercanas a las orillas, más bien esas otras que ni siquiera la tempestad consigue quebrantar.
Estos son tus amarres, piensas: tus huellas, tus anhelos pasados y presentes, tus realidades sin máscaras ni artificios, tus amores todos. Y tus miradas.
Es ahí, en el lugar en el que has estado siempre y en el que deseas continuar. Lo sabes con la certeza que te dan los años, con la experiencia de todo lo que de espléndido y malo tuvo y tiene la vida. Tu vida.
Mientras tus ojos, los míos, sigan posándose en cualquier acento, breve o prolongado, que la belleza de la luz, del día, del amanecer o la noche, del paisaje, de la música, de los lugares conocidos o por conocer, del decurso de la estación, de las vigilias, de todo aquello que te inspire, incluso las sombras de tus noches, con su carga de nostalgias, mientras todo eso suceda, seguirás viva.
Y amando. Con el corazón dispuesto a sorprenderse y escandalizarse.



Imagen tomada Por Seixo, Xalundes, Elia Fuentes, para mí: Una de las camelias de este año.

16 comentarios:

auroraines dijo...

Fonsilleda, tu reflexión de esta mañana es una revelación.
"después de comprobar que continúo siendo yo", tener conciencia de ello es estar bien amarrado al puerto de la vida.
Preciosa la camelia roja.
Bicos

Tétis dijo...

Fonsilleda

Uma vez mais a tua escrita me fascina. Não só o que dizes, os temas que escolhes mas sobretudo a forma como o dizes, como consegues que fique presa à tua narrativa desde a primeira à última palavra.

"Y amando" é o título do texto e é o começo do último parágrafo. Começas e terminas da mesma forma, com a palavra-chave constante em toda a nossa vida - Amor

Amor é sinónimo de Vida, é sinal que existes, que estás viva!...

Bikiños

Melba dijo...


Amar es la clave para vivir y sobrevivir.

Bonitas palabras.

♥♥

José do Neto dijo...

¿Cuándo volverá la primavera?

Se aleja de nuevo la primavera de nosotros en una mañana de lluvias tercas y temperaturas aburridas impropias, ambas, de una estación que llama al gozo.
Menos mal que esa fresca camelia de Elia llega a la especie bloguera tan presumida y hermosamente feliz. No me extraña que su madre la arrope, con tanto embeleso, en un ajuar de vocablos de novia para que sus efímeros pétalos no se dañen al caer.
Mas si uno no posee la tentación, al menos, de despegarse de la realidad nunca tendrá tiempo de evocar la accidental locura que produce la emotividad de una flor. Ese humano impulso, a la búsqueda de un diminuto punto en el quimérico espacio del espíritu, precisa de textos que, como un florido manto, te oculten, de repente, las desconcertantes influencias que producen las emociones que van y vienen. Un manto perfumado de tantos aromas que te hagan entrar en razón.
Una selecta flor y un bello texto que permiten iniciar el día con un nuevo rostro.

Zoe dijo...

tardo, sé que tardo pero siempre vuelvo y vuelvo... lo virtual y lo real , dónde acaba y dónde empieza???... tú sabes, sabes que los amarres son lo que somos lo que hemos construido día a día lo que seguimos construyendo aquello que nos sujeta en los malos momentos, por lo que hemos luchado y seguiremos luchando...aunque aparezcan nuevas miradas que nos sorprendan, hay tanto amor, unas veces esas miradas se unirán a la vida real traspasarán lo virtual y se harán tan cotidianas como la tuya... ( en verano puede que haya alguna más , espero que sea así), sigue posando tus ojos en todos esos paisajes , en las estaciones pasadas y en las venideras... sabes mirar tan bien¡ sabes mirar como amas....por eso intento emularte y te miro...
bicos

mamiago dijo...

Hola!! hoy me pasé por aquí y me tomé ese café... gracias.

Manel Aljama dijo...

Me gusta "He visto allí todas las verdades inventadas, por mí y por otros como yo, mejores que yo, pero también peores."

Pero si es virtual es aparente y si es aparente no existe y no te puede afectar. Lo que no existe no nos debe afectar, como el miedo. ¿Se puede medir, pesar o comprar el miedo? La belleza aunque subjetiva se reconoce y existe.

José do Neto dijo...

¿Son tangibles las emociones?

Para que las personas puedan someterse al ideal de una manera tal que en él crea reencontrar sus anhelos y necesidades como realizadas y satisfechas, creo que ese ideal puede tener apariencia real o virtual. Y ese estado de apariencia debe de llevar a la satisfacción de aquellos deseos y apetitos. Aquella realidad-irrealidad, contradictoria, opino que se hace tangible de alguna manera, a través de lo emocional. Para mi, el caudal emocional le da calor a la vida porque nos derrama su ambrosía celestial. Una bella composición, como la de hoy, ha recorrido todo el camino, cubre el ciclo y es entonces, nuevamente, como una especie de personaje al que abrazamos con simpatía, del que deseamos apropiarnos. Goethe lo explicó muy bien cuando habló de la emoción que le producía una buena obra de arte que ahora podríamos observar, también, en una creativa producción virtual.
¿Y es que acaso el texto de Fonsilleda junto a la camelia de Elia, y viceversa, no son una auténtica complacencia artística que se produce en este mundo aparente?
Yo sé mi respuesta. Los que me precedieron y los venideros, ¿expresarán algún corolario más antes de los saludos placenteros a la bloguera y los consabidos biquiños de paso?. Es cuestión de ponerse a ello. ¿Quién se apunta a este humilde reto?
¡¡Me gusta aprender!!

Aldabra dijo...

espero que esa lágrima se haya desvanecido por completo... y que te hayas sorprendido y escandalizado durante el día porque eso quiere decir que has vivido con intensidad.

biquiños,

auroraines dijo...

Fonsilleda, cuando puedas pasa por mi blog, hay algo para vos.
Un bico

Manuel Montesinos dijo...

Me place saber que tienes los pies bien puestos en el suelo. La experiencia de tu vida así te lo aconseja, aunque de cuando en cuando aparezca en tu mejilla alguna lágrima suspendida en el ánimo, como bien dices.
Me vuelves sorprender.
Un beso querida Ana.

Balteu dijo...

Esa reflexiva entrada, me ha servido para repasarme por dentro y la verdad, no estoy tan seguro de nada y tan solo el final me anima, porque creo que tengo el corazón predispuesto.
Gracias paisana, por hacerme pensar de vez en cuando.

Un acio de bicos para ti.

Javi dijo...

Tomando el reto de José do Neto entre mis manos, sólo me queda por decir que los sueños también son necesarios, al igual que el sentir y la emoción. Somos seres sensitivos, o así me gusta creerlo, y por ello pienso que no todo debería ser tangible en este mundo para despertar en nosotros un lazo o unión con lo que nos hace vibrar, sea ello una hermosa fotografía de una no menos hermosa flor (¿quién hace hermosa a quién? o sea ello un texto tan excelso y bello como Fonsilleda nos tiene ya habituados a sentir.
¿El pálpito de la realidad ó la irrealidad tangible? ¿No se pueden llegar a complementar, que no a interferir y mucho menos a mezclar? ¿Qué hacemos sino navegando por este mundo virtual, dejando biquiños, saludos y palabras agradecidas o debatidas? Qué buscamos sino aquí?

Ahora sí, ahora dejo mis bicos y mis saludos. Preciosa fotografía y maravillosa reflexión matutina.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Me has hecho pensar un barbaridad. Siempre un placer, pasarme por esta tu casa.

Saludos!

José do Neto dijo...

¿Es osada la ignorancia?

Definitivamente, sí.
Me adentro a saber quién es Javi, el único bloguero que entra al trapo de mi humilde reto en la página, a punto de pasar, “Y amando” de Fonsilleda. Me encuentro con él en “Kutambarara” , vocablo que recuerda el nombre de un espacio misterioso de músicas sireicas. Su denominación, motivada seguramente por esa magnífica pieza africana de Kronos Quartet, ¿del año 1992?, casi dice todo de este humano bloguero emocional. Indago en su mundo y quedo asombrado, ¡¡Oh, Atenea!!, de haber encontrado a un nuevo Ulises multimedia, creo que galaico y singularmente olívico aunque de raíces rurais, astuto, diestro en multitud de recursos, aventurero, sensible e inteligente, poliédrico, encantador de donicelas virtuales y docente audaz de musturiellos inmateriales como yo, entre otros adjetivos, ante el que quedo boquiabierto. No necesitaría una semana para ofrecer tal epístola, sino meses e incluso años para llevar a alguna doniña las cualidades tangibles que manifiesta Javi en esta irrealidad en la que nos movemos.
Me doy cuenta de quién soy, cretácico cormorán, y vuelvo a coger el artesanal remo para continuar bogando hacia la utópica Ítaca, sabiendo que no tengo que hacer nada, absolutamente nada, más que mover, con constancia, esfuerzo, de manera silenciosa, caladiño e invisible mi modesta pala, ¡miña xoia!, ante éste versátil héroe, timonel de una nao de calado.
Me temo que este Kutambarara, salpicado majestuosamente por el mágico mar sobre el que vuela y no como el ignorante pajarraco que suscribe que sólo percibe su color y sus aromas, ha tomado el racional “Je pense, donc je suis” de Descartes y le ha añadido el contenido de la pócima límbica de las emociones multisensoriales, originaria de Darwin y aderezada por Goleman, para llegar a una magnífica síntesis de recursos virtuales expresivos.
¡¡Eres estupendo, Javi Kutambarara!!
Te lo dice un cormorán confuso, remero añejo, reconstructor de nidos trastocados y aprendiz de maestros como lo eres tú
Gracias, admirada Fonsilleda, por llevarme hasta él.

RosaMaría dijo...

Un escrito positivo, dulce, nostálgico tal vez, pero entrañable en su totalidad. Tu corazón a tope. Felicitaciones y también a la fotógrafa. Un beso grande.